Paraíso, un sitio con encantos singulares
San Luis, Santiago de Cuba, jul. 29, 26.- Paraíso es el asentamiento rural más distante de este municipio.
Placer infinito conversar con su gente, sencilla y trabajadora, quienes apuestan por producir café, a pesar de las distancias, limitaciones de recursos, falta de atención, visitas postergadas y caminos casi intransitables, que escapan ya a las gestiones municipales para su rehabilitación integral.
Allí se sigue produciendo, soñando, defendiendo la obra revolucionaria. Allí a pesar de las limitaciones hay maestros, médicos, salas de televisión, un grupo electrógeno que abastece muchas comunidades, incluso de Holguín, y funciona excepcionalmente 24 horas, un transporte (no el que soñamos, pero está), centros de producción, bodega, panadería, un sistema de atención a la familia que atiende como ningún otro en el municipio a sus más de 15 comensales, con esmero, calidad y buen precio.
Y para sorpresa nuestra, ya no son zona de silencio, gracias a sus vecinos holguineros, una torre ubicada en las serranías de Holguín, permite que se comuniquen y hasta naveguen en el ciberespacio, siempre que la conectividad lo permita.
Hay muchas limitaciones, y su mayor sentir es que arreglen el camino, como me decía Pascual, con casi 30 años de trabajo en la despulpadora de café de Paraíso.
Se han ido muchos, pero también quedan otros, que siguen trabajando para que el grano siga siendo uno de nuestros principales rubros.
Claro, necesitamos que nos miren y atiendan con más sistematicidad, dice el guajiro que sueña con volver a procesar más de 10 mil latas del cerezo.
Paraíso está lejos, sí, con caminos malos, sí, con cosas por resolver y atención por dar sí, pero a más de 58 kilómetros hay gente agradable y bondadosa como Fermín, gente soñadora y comprometida como Elián, gente responsable como Julio y Pascual, gente joven y trabajadora, personas participantes, entregadas, que aman la Revolución, y que celebran cada logro de ese terruño y del municipio en general.
