Ante la solidaridad no hay imperialismo que triunfe, ratifican activistas (+ Fotos)
La Habana, 20 mar.- “Cuba sí, bloqueo no” fue la consigna más reiterada por una delegación del convoy solidario Nuestra América que llegó hoy al país, procedente de Estados Unidos, con nuevas donaciones destinadas a la atención médica de la población.
Más de 100 miembros de la organización pacifista estadounidense Codepink hicieron entrega de diferentes medicamentos, muletas, entre otros artículos e insumos hospitalarios, para apoyar la gestión de la salud pública cubana, teniendo en cuenta las dificultades del sector debido al recrudecimiento del bloqueo del Gobierno de Washington contra la mayor de las Antillas.
En declaraciones a la prensa, Medea Benjamín, fundadora de Codepink, expresó: “estamos aquí porque nos duele mucho lo que está haciendo nuestro Gobierno contra el pueblo de Cuba”.
Calificó de criminales las acciones que desde la Casa Blanca se desarrollan contra Cuba, y señaló que la presencia del grupo en el archipiélago representa el sentir de una mayoría de estadounidenses que se oponen a la política hostil del gobierno norteamericano.
Destacó que en un momento de crisis, la visita de esta comitiva a la nación caribeña es necesaria, no solo para compartir ayuda, sino también para recordarle a los cubanos que no luchan solos.
Martín Eder, integrante de la delegación que ha visitado varias veces la nación caribeña, calificó como amigos a los habitantes de esta tierra, y al mismo tiempo subrayó que su principal motivación para volver a pisar suelo cubano es poder apoyar a un país que se mantiene firme a pesar de las presiones imperiales.
Expuso, además, su deseo de que en el mundo se acaben las ambiciones de dominación y que las diferentes culturas puedan converger lejos de los mecanismos de poder de las grandes potencias.
Jill Clark-Gollub, también miembro de los movimientos solidarios Sanctions Kill y Nicaragua Solidarity Coalition, condenó las medidas coercitivas unilaterales que componen la política de cerco aplicado por Estados Unidos y que afectan el bienestar de miles de familias a las que se les dificulta el acceso a recursos importantes para la existencia humana.
Manifestó su rechazo a las políticas del Gobierno norteamericano que invierte millones en la industria bélica, sin embargo no se ocupa de atender derechos humanos como la salud y la educación para su población, algo que Cuba, con todas sus limitaciones, sí hace.
La llegada de este grupo por el Aeropuerto Internacional José Martí, de la capital, forma parte del convoy de apoyo Nuestra América, que desde el arribo el pasado martes al país de sus primeros miembros, han entregado diferentes recursos y realizan intercambios con autoridades y comunidades, movidos por la hermandad y las ansias de justicia.
Esta estructura está formada por líderes sociales, diputados, congresistas y personalidades que se identifican con la causa cubana, frente a las amenazas de Estados Unidos. (Fuente: ACN)
