90 años para Vilma Espín, una cubana por excelencia
San Luis, abr. 7, 20._ Hija ilustre de Santiago de Cuba, el 7 de abril 1930 llegaba a esta dimensión terrenal una mujer de esas que encierran la palabra grandeza en sí misma, Vilma Lucila Espín Guillois, Heroína de la República de Cuba y Presidenta fundadora de la Federación de Mujeres Cubanas en 1960.
Desde su ingreso a la Universidad de Oriente se destacó entre la más avanzada juventud combatiente de su época, integrante de la Coral Universitaria, pertenecía al grupo de danza, pues desde pequeña, estudió ballet.
El deporte fue otra de sus grandes pasiones en la Casa de Altos estudios de Santiago de Cuba. Quienes la conocían hablaban de una Vilma cariñosa y respetuosa, con una formación de valores éticos que recibió en el seno familiar.
Vilma Espín, fiel colaboradora de Frank País, en la lucha contra la tiranía, hasta integrar el Movimiento 26 de julio; lo que la llevó a visitar México en 1956 para entrevistarse con Fidel, recibir sus instrucciones y mensajes.
Bajo las órdenes directas de Frank, participó en el alzamiento armado de Santiago de Cuba el 30 de noviembre de 1956, en apoyo a los expedicionarios del Granma, convirtiéndose su vivienda, después de esta acción relevante, en cuartel general del movimiento revolucionario en Santiago de Cuba.
A partir de entonces se consagraría la Vilma guerrillera, integrante del Ejercito Rebelde y que vería sus sueños cumplidos de una Cuba Libre, el primero de enero, fecha tras la cual se consagró a la organización, la educación y la lucha por los derechos plenos de la mujer en el seno del nuevo proceso social.
Integrante del Comité Central del Partido Comunista de Cuba desde su fundación en 1965, Diputada a la Asamblea Nacional desde su primera legislatura y miembro del Consejo de Estado, esta gran mujer disfrutaba la vida sin abandonar sus deberes familiares, académicos, patrióticos, y llegó a ser esa dirigente prestigiosa, respetada, que siempre defendió las causas justas, solidaria con todas las mujeres del mundo, defensora de los niños y las niñas víctimas de la violencia y del hambre, además de ferviente luchadora contra todo lo que lesiona la dignidad humana.
Vilma Espín es hoy recordada por cada mujer cubana que conforma las filas de esa gran organización que ella creó, la Federación de Mujeres Cubanas (FMC), esa que deviene según Fidel Castro Ruz: ‟una Revolución dentro de la Revolución”
En este 7 de abril Vilma renace en la firmeza de sus ideas, en la equidad de géneros, en los derechos de la madre y los niños, en el amor a la familia, en la salud, la educación y la seguridad de vida.
Hoy, a pesar de no estar presente físicamente en su cumpleaños 90, recordemos a esta gran revolucionaria de todos los tiempos que sí permanece moralmente entre nosotros.
