A tres años del retorno permanente de Fidel a Santiago
San Luis, nov. 25, 19.- En nuestra historia muchos son los hechos protagonizados por los jóvenes. Audacia, valentÃa, combatividad y antiimperialismo pudieran ser las palabras empleadas para describirlos.
Pudiera hablar de la entrada de Fidel a La Habana con sus guerrilleros, pero esta vez me referiré al retorno de nuestro lÃder histórico a la cuna de la Revolución. Nuevamente los mismos que osadamente el 26 de julio de 1953 asaltaron el Cuartel Moncada y al Carlos Manuel de Céspedes, volvieron a Santiago.
El retorno de Fidel, luego de atravesar por toda la Isla, en un viaje cargado de lágrimas, tristezas, homenajes hace 3 años ya, pasó a formar parte de la historia de Cuba, y quedó como ejemplo inspirador para las nuevas generaciones.
Los jóvenes de hoy, son la digna continuidad de la Generación del Centenario, esos que atacaron al Cuartel Moncada, de los que lucharon, tanto en la Sierra Maestra, como en la clandestinidad, de esos que entraron triunfantes a la capital cubana hace 61 años.
Por eso, a 3 años de la partida fÃsica de nuestro Comandante en Jefe, la juventud cubana y la sanluisera también, sigue el ejemplo de sus predecesores, enfrentándose cada dÃa a nuevos retos, para llevar adelante el modelo de socialismo que defendemos.
Ahora las armas de los jóvenes no son fusiles, sino arados y machetes para trabajar en el campo, o tizas y borradores para pararse frente a las aulas y ayudar a formar a los pinos nuevos.
Hoy la juventud contribuye a la actualización del modelo económico cubano desde los frentes más variados: como cuentapropistas, trabajadores contratados o usufructuarios del decreto ley número 351, por solo mencionar unos pocos ejemplos.
Se enfrentan con audacia, valentÃa y humanidad a desafÃos diarios en el afán por favorecer la economÃa, desarrollar el paÃs, sustituir importaciones, producir alimentos y alcanzar la soberanÃa alimentaria.
La lucha de los jóvenes de estos tiempos, sobre todas las cosas, es garantizar la continuidad histórica de la Revolución Cubana, esa que Fidel y sus compañeros enarbolaron en los primeros dÃas de 1959 y rememorara hace 3 años cuando volvió a Santiago, esta vez para quedar inmortalizado, absuelto por su historia y por la de nuestro paÃs.
